Episodio 6Préstame la piel de tu mono. ¿Y cómo la devuelves?Utsubo-zaru, el carcaj del mono
Sin una sola presa y de pésimo humor, el daimio apunta con su arco a un domador de monos ambulante y le exige: «Préstame la piel de ese mono». Entre lágrimas, el domador alza su bastón, pero el monito cree que es la señal de su número y se pone a remar. Te reirás, llorarás y acabarás riendo a carcajadas.
Utsubo-zaru, que suele traducirse como «El carcaj del mono», es una de las piezas más queridas del kyōgen, el teatro cómico japonés que creció junto al drama enmascarado del nō hace unos seiscientos años. El kyōgen se apoya sobre todo en la palabra y saca la risa de las debilidades humanas de cada día. El título ya plantea el conflicto: utsubo es el carcaj, el estuche donde se llevan las flechas, y zaru viene de saru, «mono» en japonés. Hay un monito y hay un carcaj que alguien quiere forrar con su pelaje.
Utsubo-zaru (El carcaj del mono): resumen de la comedia de kyōgen
En pocas palabras: Utsubo-zaru («El carcaj del mono») es una comedia clásica del kyōgen japonés en la que un daimio exige a un domador la piel de su monito para forrar un carcaj. Cuando el domador alza el bastón para matarlo, el monito cree que es la señal de su número y se pone a remar; el señor, conmovido hasta las lágrimas, le perdona la vida y la obra termina en un baile.
¿Qué es Utsubo-zaru?
Utsubo-zaru, que suele traducirse como «El carcaj del mono», es una de las piezas más queridas del kyōgen, el teatro cómico japonés que creció junto al drama enmascarado del nō hace unos seiscientos años. El kyōgen se apoya sobre todo en la palabra y saca la risa de las debilidades humanas de cada día. El título ya plantea el conflicto: utsubo es el carcaj, el estuche donde se llevan las flechas, y zaru viene de saru, «mono» en japonés. Hay un monito y hay un carcaj que alguien quiere forrar con su pelaje.
La obra pertenece a las llamadas piezas de daimio, comedias centradas en un señor muy pagado de sí mismo, y se representa en las dos escuelas de kyōgen que han llegado hasta hoy, Ōkura e Izumi. El resumen siguiente recoge el núcleo que comparten. Algunos detalles, como la letra de la canción del mono, los regalos del final o el peso que tiene el criado en la escena, pueden variar de un libreto a otro.
Resumen de la obra original
Un daimio, es decir, un gran señor, sale acompañado de su criado Taro Kaja; el motivo de la salida depende del libreto. Por el camino se cruzan con un domador de monos que lleva a un monito. Al señor le encanta su pelaje y decide que sería un forro magnífico para su carcaj, así que le ordena al domador que le preste la piel. Ahí está la broma negra: la palabra es «prestar», pero ningún mono sobrevive sin su piel.
El domador se lo explica y suplica que lo disculpe. El señor monta en cólera, coloca una flecha en el arco y amenaza con matar al hombre y al animal, mientras Taro Kaja intenta mediar entre los dos. Sin salida posible, el domador hace una propuesta dolorosa: una flecha estropearía la piel, de modo que él mismo matará al monito de un solo golpe, porque sabe cómo tratarlo.
Le explica la situación al monito y llora la despedida. Después levanta el bastón. El monito, que no entiende nada, toma el bastón y empieza a hacer como que rema en una barca, un número que el domador le enseñó: cree que ha llegado la hora de actuar. El domador ya no puede seguir. Baja el bastón, se derrumba y confiesa que es incapaz de golpearlo.
El señor, que lo está viendo, también rompe a llorar y anuncia que el monito vivirá. Loco de alegría, el domador canta una canción de mono en señal de agradecimiento mientras el monito baila. Encantado, el señor le regala una cosa tras otra, entre ellas un abanico, una espada y su propia ropa, y acaba imitando al mono y bailando a su lado. La obra se cierra en un alegre alboroto.
Personajes principales
El daimio es un abusón y un niño a la vez: amenaza enseguida, llora enseguida y, cuando está contento, regala todo lo que lleva encima. Taro Kaja, el criado habitual del kyōgen, sostiene la escena desde un lado como intermediario. El domador de monos, saruhiki en japonés, quiere al animal como a un hijo, pero no puede desafiar a un señor armado. El monito nunca habla y nunca llega a saber lo cerca que estuvo de morir.
Significado de la obra y tradición del kyōgen
La fuerza de Utsubo-zaru nace del desequilibrio. El señor tiene un arco y el domador solo un bastón, y ningún argumento le sirve de nada. Lo que hace cambiar de idea al daimio es la inocencia total del monito, que confía en el bastón alzado porque hasta entonces siempre significó trabajo y juego. La obra no se detiene a dar lecciones: deja que un hombre poderoso llore y luego lo muestra haciendo el ridículo de pura alegría. Se puede leer como una comedia que se burla del egoísmo de un señor y, al mismo tiempo, descubre en él un corazón blando.
La obra también es célebre fuera de la trama. El papel del monito suele interpretarlo un niño de una familia de kyōgen en su primera aparición en escena, lo que le da una ternura especial para quien conoce la tradición. Entre los actores se dice que la carrera en el kyōgen empieza con el mono y termina con el zorro, en alusión a Tsurigitsune, una pieza muy exigente. Esto pertenece a la costumbre teatral, no a la historia.
Qué cambia el manga
Los hechos principales vienen de la obra: la exigencia, la amenaza, el bastón alzado, el número de remar, el perdón y el baile final. El manga también conserva el desenlace. Gran parte de lo que los rodea, en cambio, es nuevo. Empieza con una cacería sin una sola presa, que pone al daimio de pésimo humor y le da motivos para descargarlo sobre el domador. La ambientación, el aspecto y la edad de los personajes y los nombres de quienes no lo tienen también son propios del manga.
Los añadidos más grandes son los recuerdos de cómo se conocieron el domador y el monito y de cómo este aprendió a remar: son escenas inventadas para el manga. También lo son los pequeños gestos con los que el monito expresa sentimientos sin palabras, los pensamientos y el pánico cómico de Taro Kaja y la manera de mostrar el instante en que el señor se ablanda. Son decisiones del manga el paso de las lágrimas a la risa viñeta a viñeta, la forma en que se contagia el baile final y el regusto que deja. La letra de las canciones se escribió de nuevo para el manga y sus ediciones traducidas, a partir de libretos antiguos.
Dónde leerlo
Puedes leer esta historia en el episodio 6 de Kyōgen: seiscientos años de risa, titulado «Préstame la piel de tu mono. ¿Y cómo la devuelves?». Todos los episodios son gratuitos y no hace falta registrarse. El momento en que se alza el bastón merece verse en la página, y si te deja con ganas de más, los demás episodios están a un clic.
Personajes de este episodio
El daimio (el señor)
Señor de mal genio que exige la piel del monito para su carcaj y que acaba llorando, perdonándolo y bailando con él.
Taro Kaja
Criado del daimio, que lleva los mensajes e intenta calmar el enfrentamiento entre su amo y el domador.
El domador de monos
Artista ambulante que quiere a su monito como a un hijo y no es capaz de golpearlo.
El monito
Mono de espectáculo de pelaje precioso que no dice una palabra y confunde el bastón alzado con la señal para remar.
Preguntas frecuentes
¿De qué trata Utsubo-zaru?
Un daimio exige la piel de un monito para forrar su carcaj y amenaza a su domador con el arco. Cuando el domador levanta el bastón para matarlo, el monito empieza inocentemente su número de remar y los dos hombres terminan llorando. El señor le perdona la vida y la obra acaba en un baile.
¿Por qué el daimio quiere la piel del mono?
Admira su hermoso pelaje y lo quiere como forro de su utsubo, es decir, de su carcaj. Dice que solo pide que se la presten, aunque quitársela mataría al animal.
¿Muere el mono en Utsubo-zaru?
No. El domador no se atreve a golpearlo y el señor se conmueve tanto que le perdona la vida. Después, el monito baila al son de la canción de su domador.
¿Qué significa «empieza con el mono y termina con el zorro» en el kyōgen?
Es un dicho sobre la carrera de un actor de kyōgen. El papel infantil de Utsubo-zaru suele ser su primera aparición en escena, y el zorro alude a Tsurigitsune, una pieza exigente asociada a los años de madurez del actor.
¿Qué es el kyōgen?
Es una forma tradicional de teatro cómico japonés con raíces de unos seiscientos años. Se desarrolló junto al drama nō y hace reír con personajes cotidianos, como señores necios y criados astutos.