Episodio 4Se subió a una bala de cañón y olvidó la vueltael barón de Münchhausen vuela
Para espiar una ciudad enemiga en la que nadie puede entrar, el barón de Münchhausen salta sobre una bala de cañón en pleno vuelo. Ya en el aire nota el fallo de su plan: no hay forma de volver. Y más tarde, solo en un pantano, se agarra de su propio pelo. *El marco narrativo, la vista desde el cielo y la comedia sin sangre son adaptaciones.
Este episodio pertenece a los relatos de la campaña contra los turcos. Como en el resto del libro, habla el propio barón de Münchhausen en primera persona y presenta lo ocurrido como un hecho real. Su ejército asedia una ciudad cuyo nombre, según confiesa, ya no recuerda. El comandante quiere saber con exactitud qué pasa dentro de la fortaleza, pero los puestos avanzados, los centinelas y las defensas hacen casi imposible entrar, y nadie parece adecuado para la misión. El barón se ofrece, llevado más por un arrebato de valor que por la reflexión.
Barón de Münchhausen: la bala de cañón y el pantano, resumen
En pocas palabras: El vuelo sobre la bala de cañón es una de las aventuras del barón de Münchhausen en la guerra contra los turcos: salta sobre un proyectil para espiar una fortaleza, teme acabar ahorcado como espía y regresa en otra bala sin haber averiguado nada. En otra ocasión se hunde en un pantano y se saca a sí mismo, con su caballo, tirando de su propia coleta. Ambos episodios se suelen atribuir a la versión alemana de G. A. Bürger, de finales del siglo XVIII.
Resumen: el barón vuela sobre una bala de cañón
Este episodio pertenece a los relatos de la campaña contra los turcos. Como en el resto del libro, habla el propio barón de Münchhausen en primera persona y presenta lo ocurrido como un hecho real. Su ejército asedia una ciudad cuyo nombre, según confiesa, ya no recuerda. El comandante quiere saber con exactitud qué pasa dentro de la fortaleza, pero los puestos avanzados, los centinelas y las defensas hacen casi imposible entrar, y nadie parece adecuado para la misión.
El barón se ofrece, llevado más por un arrebato de valor que por la reflexión. Se coloca junto a un gran cañón que apunta a la fortaleza y, en el momento del disparo, salta sobre la bala y sale volando hacia el enemigo.
A mitad de camino cambia de idea. Entrar será fácil; salir, no tanto. Si lo atrapan, lo tratarán como a un espía, y a los espías les espera la horca.
Entonces pasa cerca otra bala, disparada desde la fortaleza hacia su propio campamento. El barón cambia de proyectil en pleno aire y vuelve sin un rasguño, aunque no ha visto nada que valga la pena contar. Ahí está la gracia: una hazaña asombrosa que no sirve para nada, narrada sin pizca de vergüenza.
El pantano: salir tirando de su propio pelo
En otra ocasión, el barón intenta saltar un pantano a caballo. Ya en el aire comprueba que es más ancho de lo que creía, así que da media vuelta, regresa al punto de partida y toma más carrerilla. El segundo salto tampoco basta: jinete y montura caen justo antes de la orilla opuesta, y él se hunde hasta el cuello.
Como nadie puede ayudarlo, recurre a una solución que desafía la física. Agarra su coleta, el pelo recogido que se llevaba en su época, y tira hacia arriba con toda la fuerza de su brazo. Como sujeta al caballo con fuerza entre las rodillas, el animal sale con él.
Su guerra no termina aquí. Los relatos de la campaña continúan, y más adelante el barón cae prisionero y es vendido como esclavo al sultán, que lo pone a cuidar abejas.
¿Quién fue el barón de Münchhausen y quién escribió el libro?
El personaje parte de una persona real: Hieronymus Karl Friedrich von Münchhausen (1720-1797), un noble alemán que sirvió en el ejército ruso y luchó contra los turcos otomanos. A menudo se cita la guerra ruso-turca de 1735-1739 como trasfondo de estas historias, pero ese dato procede de su carrera real, no del relato. Ni la ciudad ni la fortaleza del cuento pueden identificarse con un lugar histórico.
La historia del libro es algo enredada. Rudolf Erich Raspe publicó la primera colección en inglés en 1785, y Gottfried August Bürger la reelaboró y amplió en alemán al año siguiente, con otra edición aumentada en 1788. Los episodios de la bala y el pantano se suelen atribuir a Bürger, no a la primera edición de Raspe. Como las ediciones posteriores ordenan los capítulos de distinta manera, estas dos aventuras no siempre aparecen en el mismo lugar.
Por qué estas historias siguen haciendo gracia
El humor nace del tono. El barón trata lo imposible como si fuera rutina y razona con sensatez en medio del disparate: mientras cruza el cielo sobre una bala de cañón, le preocupan con toda calma las consecuencias de que lo tomen por espía. Estos relatos suelen leerse como una burla juguetona de los soldados y viajeros fanfarrones, y lo divertido es ver a un narrador que nunca pierde la seriedad.
La escena del pantano ha llegado más lejos que el propio libro, como imagen de un imposible lógico: nadie puede levantarse a sí mismo sin un punto de apoyo exterior. El filósofo Hans Albert tomó el nombre del barón para el «trilema de Münchhausen», un problema sobre si es posible demostrar de forma definitiva cualquier afirmación.
Qué cambia el manga respecto al original
Procede del original: la voz presumida del barón, la ciudad sin nombre, el deseo del comandante de obtener información, el salto sobre la bala, la revelación en pleno vuelo, el pantano y el rescate tirando del propio pelo.
Es un añadido del manga: el marco narrativo que envuelve los relatos, la vista del enemigo desde el cielo y el tratamiento cómico y sin sangre de la guerra. El texto original apenas dice qué ve el barón desde el aire, de modo que esa panorámica es invención. También son diseños propios el aspecto de la ciudad y la fortaleza, la ropa de los personajes y los detalles de su peinado, porque la fuente da pocas descripciones.
La estructura también difiere. Cerrar el episodio con el pantano es una decisión del manga, ya que en el libro las historias de la campaña siguen bastante más allá.
Dónde leerlo
Si te apetece ver estas dos hazañas dibujadas viñeta a viñeta, las encontrarás en este episodio de El barón de Münchhausen: catorce noches de historias imposibles, en Manga Portal. Todos los episodios son gratuitos y no hace falta registrarse, así que puedes empezar por aquí o volver a la primera noche y seguir las fanfarronadas del barón desde el principio.
Personajes de este episodio
Barón de Münchhausen
Narrador y protagonista, un oficial de caballería en la campaña contra los turcos que cuenta con orgullo sus hazañas imposibles, fracasos incluidos, como si fueran hechos reales.
Comandante
Jefe del ejército sitiador; su deseo de saber qué ocurre dentro de la fortaleza pone en marcha el vuelo sobre la bala de cañón.
El caballo del barón
Montura del episodio del pantano, que hace dos intentos de salto y sale del lodo sujeta entre las rodillas de su jinete.
Soldados enemigos
Defensores sin nombre de la fortaleza asediada, cuyo fuego de respuesta le ofrece al barón, sin saberlo, el viaje de regreso.
Preguntas frecuentes
¿El barón de Münchhausen montó de verdad en una bala de cañón?
No. El barón real fue un noble y militar alemán, pero el vuelo sobre la bala es ficción. Está contado con la voz del barón como una exageración imposible a propósito.
¿Cómo sale el barón de Münchhausen del pantano?
Se agarra de su propia coleta y tira hacia arriba con la fuerza de su brazo. Como aprieta al caballo entre las rodillas, también lo saca a él.
¿Consigue el barón espiar la fortaleza con la bala de cañón?
No. En pleno vuelo comprende que podrían capturarlo y ahorcarlo como espía, así que salta a una bala que va hacia su campamento. Vuelve ileso, pero sin ninguna información.
¿Quién escribió Las aventuras del barón de Münchhausen?
Rudolf Erich Raspe publicó la primera colección en inglés en 1785. Gottfried August Bürger la reelaboró y amplió en alemán en 1786, con otra edición aumentada en 1788. Los episodios de la bala de cañón y el pantano se suelen atribuir a Bürger.
¿Qué es el trilema de Münchhausen?
Es un problema filosófico sobre si cualquier afirmación puede demostrarse de forma definitiva. Hans Albert lo bautizó con el nombre del barón, cuya huida del pantano se ha convertido en imagen de un imposible lógico: levantarse sin un punto de apoyo exterior.