Episodio 6Nadie tocó el cuerno, y aun así cantóEl barón de Münchhausen: el cuerno congelado
En un gélido camino de vuelta, el cuerno de aviso no suena. Cuando el barón de Münchhausen se topa con otro carruaje en un paso estrecho, lo resuelve cargando con su carruaje y sus caballos. Pero junto al fuego de la posada lo espera un sonido capaz de callar hasta al parlanchín barón. *El marco narrativo y el oyente, el carácter del cochero, la tranquila escena de la posada y la representación de las notas musicales son adaptaciones.
Tras la paz con los turcos, el barón de Münchhausen recupera la libertad y sale de San Petersburgo en plena agitación política: un emperador niño y otras personas acaban desterrados a Siberia. El invierno es feroz en toda Europa. El barón bromea diciendo que desde entonces el sol sufre de congelación, y asegura que el regreso fue más duro que la ida. Viajando en coche de posta, llega a un camino estrecho y ordena al cochero que toque el cuerno para que quien venga de frente espere. El hombre sopla con todas sus fuerzas, pero no sale ningún sonido.
El cuerno congelado del barón de Münchhausen: resumen y significado
En pocas palabras: El cuerno congelado es un cuento del barón de Münchhausen en el que, durante un invierno terrible, el cuerno de un cochero no suena porque las notas se hielan dentro; más tarde, junto al fuego de una posada, se deshielan y el instrumento toca solo. Antes de eso, el barón salva un choque en un camino estrecho saltando un seto con su carruaje sobre la cabeza. La historia procede de «Baron Munchausen's Narrative of his Marvellous Travels and Campaigns in Russia», de Rudolf Erich Raspe, publicado en inglés en 1785.
Resumen del cuento original: el cuerno que no sonaba
Tras la paz con los turcos, el barón de Münchhausen recupera la libertad y sale de San Petersburgo en plena agitación política: un emperador niño y otras personas acaban desterrados a Siberia. El invierno es feroz en toda Europa. El barón bromea diciendo que desde entonces el sol sufre de congelación, y asegura que el regreso fue más duro que la ida. Viajando en coche de posta, llega a un camino estrecho y ordena al cochero que toque el cuerno para que quien venga de frente espere. El hombre sopla con todas sus fuerzas, pero no sale ningún sonido. Ninguno de los dos entiende el motivo, y pronto otro carruaje aparece en sentido contrario y les cierra el paso.
La solución se cuenta como si fuera una simple norma de cortesía en el camino. El barón baja, se coloca el carruaje sobre la cabeza, con ruedas y todo, y salta un seto de unos nueve pies de altura (cerca de 2,7 metros) hasta el campo vecino. Otro salto lo deja en el camino, ya más allá del carruaje de enfrente. Después vuelve a por los caballos: lleva uno sobre la cabeza y otro bajo el brazo izquierdo. Solo más tarde, ya en la posada, recuerda un detalle: el caballo del brazo, que aún no tenía cuatro años, odiaba los saltos y se puso a dar coces y a resoplar, así que le metió las patas traseras en el bolsillo de la casaca.
Con los caballos enganchados de nuevo, los dos hombres llegan a una posada al final de la etapa y por fin descansan. El cochero cuelga el cuerno de un clavo cerca del fuego de la cocina y el barón se sienta al otro lado. De pronto, algo suena a sus espaldas. Se vuelven y comprenden lo que pasó en el camino: las notas se habían congelado dentro del cuerno y ahora se están derritiendo. Durante un buen rato, el cuerno toca una melodía tras otra sin que nadie lo toque, y el barón comenta que aquella música honra la habilidad del cochero.
Cuando acaba el concierto, el barón cierra el relato de sus andanzas por Rusia. Dice que compadece a quien dude de él y pide a esas personas que se marchen antes de que empiece la siguiente parte de sus aventuras.
Personajes de la historia del cuerno congelado
El reparto es mínimo. El barón de Münchhausen es a la vez narrador y héroe, y lo único que admite que le costó fue el peso del carruaje. El cochero no tiene nombre ni descripción en el original: su papel es soplar el cuerno y resultar un músico excelente. De la gente del carruaje de enfrente casi no se sabe nada, porque el texto dice que llegan, pero no quiénes son ni cómo reaccionan. Completan el grupo los dos caballos del carruaje, uno de ellos muy poco contento de que lo lleven en brazos.
¿Quién fue el barón de Münchhausen y dónde está la gracia?
Detrás del libro hubo un barón de verdad. Hieronymus Karl Friedrich von Münchhausen (1720-1797) fue un noble alemán que sirvió en el ejército ruso y se hizo famoso por sus historias. Rudolf Erich Raspe, un erudito alemán afincado en Inglaterra, publicó el relato en inglés en 1785, al principio sin firmarlo. El personaje de ficción acabó eclipsando al hombre real, y hoy su nombre es sinónimo de exageración descabellada.
El comienzo también se apoya en hechos reales. Esa agitación política suele identificarse con el golpe de 1741 que derrocó al niño emperador ruso Iván VI, y Europa sufrió inviernos muy duros por aquellos años. Aun así, la versión del barón no debe leerse como historia: un escenario que suena verídico forma parte del truco de este tipo de cuentos.
El sonido congelado es, además, una vieja idea cómica. Plutarco menciona una broma sobre palabras que se hielan en el aire y se oyen al llegar el deshielo, y Rabelais, el satírico francés del Renacimiento, usó palabras heladas en su propia obra. Este episodio no permite saber si Raspe tenía presentes esos ejemplos, pero su cuerno pertenece a la misma larga familia de ocurrencias.
La verdadera comedia está en el tono. El barón trata lo imposible como algo rutinario, añade lo del bolsillo como quien recuerda una minucia y responde a la incredulidad con dignidad ofendida. El libro suele leerse como una parodia de los relatos de viaje fanfarrones, y este episodio muestra por qué: cuanto más absurda es la afirmación, más calmado e insistente se vuelve el narrador.
Qué cambia el manga respecto al original
Los hechos esenciales del episodio 6 vienen del texto de Raspe: el cuerno mudo, el encuentro de frente en el camino estrecho, el barón cargando con su carruaje y sus caballos para esquivar el obstáculo, y el cuerno que toca en la posada al deshelarse.
El manga añade abiertamente cuatro cosas. El marco narrativo y el oyente están pensados para el cómic: el barón original sí se dirige a un grupo de oyentes, pero en este pasaje no se desarrollan como personajes. El carácter del cochero también es invención, porque la fuente apenas dice de él que se esfuerza y que sabe tocar. La calma de la escena en la posada es otra adaptación, ya que el original la resuelve con brevedad y casi no habla del ambiente. Por último, la forma de dibujar las notas musicales es propia del manga. Tampoco está en el original la idea de que ese sonido deja callado hasta al parlanchín barón: pertenece a esta adaptación.
Dónde leer al barón de Münchhausen en manga
Si te apetece ver un carruaje cruzando por encima de un seto de nueve pies, o el momento en que un cuerno mudo recupera por fin la voz, esta historia se presta de maravilla a las viñetas. El episodio 6 de «El barón de Münchhausen: catorce noches de historias imposibles», titulado «Nadie tocó el cuerno, y aun así cantó», está disponible aquí, en Manga Portal. Todos los episodios se leen gratis y sin registrarse, así que puedes empezar por este o volver a la primera noche.
Personajes de este episodio
Barón de Münchhausen
Narrador fanfarrón que salta un seto de nueve pies con el carruaje sobre la cabeza y jura que todo es cierto.
Cochero
Conductor sin nombre del carruaje del barón; su cuerno enmudece en el camino y demuestra su talento musical cuando las melodías se deshielan.
Gente del carruaje de enfrente
Viajeros anónimos que bloquean el camino estrecho; el texto original no da ningún detalle sobre ellos.
Dos caballos del carruaje
Uno viaja sobre la cabeza del barón; el otro, joven y rebelde, bajo su brazo, con las patas traseras en el bolsillo de la casaca.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la historia del cuerno congelado del barón de Münchhausen?
Es un cuento disparatado en el que el cuerno de un carruaje no suena en un camino helado. Más tarde, colgado cerca del fuego de la cocina de una posada, las notas congeladas se derriten y el cuerno toca melodías por sí solo.
¿Por qué no sonaba el cuerno del barón de Münchhausen?
Según el cuento, el frío era tan intenso que las notas se congelaban dentro del cuerno al soplar. El barón y el cochero solo lo comprenden cuando el calor del fuego libera la música.
¿Cómo esquivó el barón de Münchhausen el otro carruaje?
Se puso su carruaje sobre la cabeza y saltó un seto de unos nueve pies hasta un campo, y de otro salto volvió al camino más allá del carruaje de enfrente. Después regresó a por los caballos y los cruzó de la misma manera.
¿El barón de Münchhausen existió de verdad?
Sí. Hieronymus Karl Friedrich von Münchhausen (1720-1797) fue un noble alemán conocido por sus historias. Sin embargo, las aventuras imposibles del libro inglés de 1785 son ficción publicada por Rudolf Erich Raspe.
¿Quién escribió las aventuras del barón de Münchhausen?
El relato en inglés, publicado por primera vez en 1785, lo escribió Rudolf Erich Raspe, un erudito alemán afincado en Inglaterra. Apareció al principio sin su nombre, y las ediciones posteriores ampliaron las aventuras del barón.