Episodio 7Las ballenas no remolcan barcos. Esta, síel barón de Münchhausen y la ballena
En medio del océano, el barco choca con «algo» y una ballena gigante, despertada de su siesta, lo arrastra por todo el mar. Pero el barón de Münchhausen olvidó contar el viaje de vuelta, donde lo esperan una crisis aún mayor y la solución más arrogante del mundo. *Elementos adaptados: el marco narrativo y el oyente, las palabras y acciones del oficial y los marineros, la escena en que se izan las velas para correr junto a la ballena, el té y el tirón de pelo que devuelve la cabeza del barón a su sitio.
El barón de Münchhausen zarpa de Portsmouth, Inglaterra, en un enorme buque de guerra británico rumbo a Norteamérica. Según sus cuentas, lleva 100 cañones y 1.400 hombres. Nada interesante ocurre hasta que el barco está a unas 300 leguas del río San Lorenzo (muy a grandes rasgos, unos 1.450 kilómetros). Entonces golpea algo con una fuerza tremenda. Todos suponen que es una roca, pero los marineros bajan una sonda de 300 brazas, unos 550 metros, y no tocan fondo. Los daños son disparatados.
El barón de Münchhausen y la ballena: resumen del cuento y del manga
En pocas palabras: «El barón de Münchhausen y la ballena» es un episodio de Las aventuras del barón de Münchhausen (Raspe, 1785; Bürger, 1786) en el que un buque de guerra choca en alta mar con una ballena gigante dormida. El animal, furioso, atrapa el ancla con los dientes y remolca el barco durante leguas hasta que el cable se rompe. Al final, el barón de Münchhausen cuenta, como quien casi lo olvida, que salvó el barco sentándose sobre una vía de agua.
Resumen del cuento original: la roca que no era una roca
El barón de Münchhausen zarpa de Portsmouth, Inglaterra, en un enorme buque de guerra británico rumbo a Norteamérica. Según sus cuentas, lleva 100 cañones y 1.400 hombres. Nada interesante ocurre hasta que el barco está a unas 300 leguas del río San Lorenzo (muy a grandes rasgos, unos 1.450 kilómetros). Entonces golpea algo con una fuerza tremenda. Todos suponen que es una roca, pero los marineros bajan una sonda de 300 brazas, unos 550 metros, y no tocan fondo.
Los daños son disparatados. El timón desaparece, el bauprés (el palo largo de la proa) se parte y los mástiles se rajan; algunos caen al mar. Un marinero que trabajaba en lo alto de las jarcias sale despedido unas tres leguas y se agarra a la cola de una gran gaviota, que lo devuelve al punto exacto de donde salió. Bajo cubierta, la gente se estrella contra el piso superior. La cabeza del barón de Münchhausen se le hunde en el estómago, y allí se queda durante meses.
Entonces aparece la culpable: una ballena gigantesca que dormía a unos cinco metros bajo la superficie, hasta que el timón le arañó el hocico. La ballena furiosa destroza con la cola parte de la popa, atrapa el ancla con los dientes y arrastra el barco unas 60 leguas, a 12 leguas por hora. Por fin se rompe el cable y el animal se aleja con el ancla.
Meses después, de regreso a Europa, la tripulación encuentra a la misma ballena flotando muerta casi en la misma zona. Mide más de 800 metros, demasiado para subirla a bordo, así que le cortan la cabeza desde los botes. En la boca, bajo la lengua, aparecen el ancla perdida y más de 40 brazas de cable. El narrador supone que quizá eso fue lo que la mató.
Lo que el barón de Münchhausen «casi olvida»: la vía de agua
El mejor chiste llega al final. Terminada la historia, el barón de Münchhausen añade como si nada que por poco se deja algo en el tintero: mientras la ballena remolcaba el barco, se abrió una vía de agua. El agua entraba más deprisa de lo que las bombas podían sacarla, y el barco empezó a hundirse.
Fue el primero en encontrar el agujero, de unos 30 centímetros de ancho. Su solución: quitarse los pantalones y sentarse encima, sin moverse, hasta que el carpintero del barco pudo repararlo. Es decir, la suerte del buque y de toda la tripulación dependió de su trasero, y él lo cuenta con orgullo. Remata con una broma sobre su ascendencia holandesa. Algunos lectores ven ahí un guiño a los holandeses y sus diques, aunque el sentido exacto queda abierto a interpretación.
Quién escribió el libro y por qué funciona el cuento
La historia del libro es casi tan rara como el relato. Rudolf Erich Raspe, un erudito alemán que vivía en Inglaterra, publicó estas historias por primera vez en inglés y de forma anónima en 1785. En 1786, Gottfried August Bürger sacó una versión alemana ampliada. Las ediciones posteriores siguieron añadiendo y reordenando material, de modo que los números de capítulo y algunos detalles pueden variar de una impresión a otra.
El protagonista toma el nombre de una persona real: Hieronymus Karl Friedrich von Münchhausen (1720–1797), un noble alemán que sirvió en el ejército ruso y tenía fama de contar historias pintorescas. Las aventuras, en cambio, son ficción y no deben leerse como un registro de su vida.
El humor nace de su confianza absoluta: narra lo imposible con medidas precisas, como si las cifras exactas lo volvieran creíble. Suele leerse como una burla juguetona de los viajeros fanfarrones y sus relatos inverosímiles. También pertenece a una tradición mucho más antigua: en la Historia verdadera de Luciano, escrita en el siglo II, una ballena gigante se traga un barco entero. La de este cuento hace gracia de otro modo, porque se comporta como alguien a quien han despertado de la siesta y está de muy mal humor.
Qué conserva y qué cambia el manga
El episodio 7 mantiene el núcleo del cuento: el choque misterioso, la cabeza hundida en el estómago, la ballena furiosa, el ancla, el largo remolque y el agujero tapado sentándose encima.
Varios elementos son creación del manga. Es nuevo el marco narrativo, con Theo, el oyente que anota las historias en un cuaderno y reacciona con incredulidad. También se inventaron las palabras y acciones del oficial y de los marineros, la escena en que se izan las velas para correr junto a la ballena y el té. La cabeza dentro del estómago se exagera hasta convertirse en un gag visual blando y caricaturesco.
Además, el manga devuelve la cabeza a su sitio con un tirón de pelo. Hasta donde sabemos, el texto inglés solo dice que volvió al cabo de unos meses, aunque esto no se ha cotejado con todas las ediciones. La idea recuerda otro episodio famoso en el que el barón de Münchhausen se saca a sí mismo de un pantano tirándose del pelo.
Los mayores cambios llegan al final. Según entendemos el texto inglés, la vía de agua se abre durante el remolque, pero el manga traslada la crisis al viaje de vuelta y conserva la sensación de algo que se le había olvidado contar. También sitúa el agujero en el fondo del barco, un dato que no podemos confirmar en el original. Omite la ballena muerta, el corte de su cabeza y la broma sobre la ascendencia holandesa, de modo que el remate descansa en su orgullo impasible.
Dónde leerlo
Si te hace gracia la idea de un hombre que salva un buque de guerra con su trasero y sin perder la compostura, la historia gana todavía más con dibujos. El barón de Münchhausen: catorce noches de historias imposibles está en Manga Portal, con todos los episodios gratis y sin registro. Empieza por el episodio 7 si vienes por la ballena, o vuelve a la primera noche para conocer al protagonista y sus demás afirmaciones imposibles.
Personajes de este episodio
barón de Münchhausen
Narrador y protagonista, cuenta lo imposible como un hecho corriente y presume de haber salvado el barco sentándose sobre una vía de agua.
ballena furiosa
Ballena colosal, de más de 800 metros según el narrador, que despierta de mal humor y remolca el buque por el ancla.
marinero volador
Tripulante sin nombre que sale despedido de las jarcias por el choque y regresa agarrado a la cola de una gaviota.
gran gaviota
Ave que, sin saberlo, lleva al marinero despedido de vuelta al lugar exacto de donde salió.
marineros
Tripulación sin nombre del buque de guerra, desconcertada por el choque, que más tarde recupera el ancla de la ballena muerta.
Theo
Oyente creado para el manga, que anota las historias en un cuaderno y reacciona con incredulidad.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa en el cuento de la ballena del barón de Münchhausen?
El barco choca en alta mar con una ballena dormida. El animal, enfadado, atrapa el ancla con los dientes y remolca el buque una distancia enorme hasta que el cable se rompe. Meses después, la tripulación la encuentra muerta, con el ancla todavía en la boca.
¿Cómo salva el barón de Münchhausen el barco de hundirse?
Cuando se abre una vía de agua, encuentra un agujero de unos 30 centímetros y se sienta encima. Permanece allí hasta que el carpintero del barco puede repararlo. Lo cuenta como una hazaña que casi se le olvida mencionar.
¿Quién escribió Las aventuras del barón de Münchhausen?
Rudolf Erich Raspe, un escritor alemán que vivía en Inglaterra, publicó las historias de forma anónima en inglés en 1785. Gottfried August Bürger publicó una versión alemana ampliada en 1786. Las ediciones posteriores cambiaron y añadieron material, así que los detalles pueden variar.
¿Existió de verdad el barón de Münchhausen?
El nombre procede de un noble alemán real, Hieronymus Karl Friedrich von Münchhausen (1720–1797), conocido por contar historias pintorescas. Las aventuras del libro son ficción, no un registro de su vida.
¿El manga sigue exactamente el cuento original de la ballena?
Mantiene los hechos principales, pero traslada la vía de agua al viaje de vuelta y añade un marco narrativo, un oyente llamado Theo y escenas nuevas con la tripulación. También omite la ballena muerta y la broma sobre la ascendencia holandesa. El tirón de pelo que devuelve la cabeza a su sitio se considera un añadido del manga.