¿Quién es Ao Guang, Rey Dragón del Mar del Este (Ao Kuang)?
El rey del mar al que le quitaron el Bastón Ruyi
Ao Guang, Rey Dragón del Mar del Este, es el rey dragón que gobierna el palacio submarino del Mar del Este, el Palacio de Cristal. Los reyes dragones de los mares del Sur, del Norte y del Oeste son sus hermanos menores.
Cuando Wukong se presenta exigiendo un arma, le ofrece un gran sable, un pesado tridente y una alabarda, pero Wukong los rechaza todos por ser «demasiado ligeros». Por consejo de su esposa y su hija, le muestra la columna de hierro divino con la que, en la antigüedad, Yu el Grande midió la profundidad del río celestial. Wukong la encoge y se la lleva: es el Bastón Ruyi (Ruyi Jingu Bang). Además, obliga a sus hermanos a darle un yelmo, una armadura y unas botas, y el Rey Dragón acaba quejándose ante el Emperador de Jade.
Se dice que el Bastón Ruyi pesa trece mil quinientos jin (unas 8 toneladas). En la segunda parte de «Viaje al Oeste», Wukong llama a menudo a los reyes dragones para que hagan llover.
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Episodios en los que aparece2
Episodio 3
Hay una sola forma de no morirEl bastón Ruyi y el Libro de la Vida y la Muerte
Wukong quiere un arma capaz de proteger a sus amigos y se lanza al Palacio del Dragón, bajo el Mar del Este. Allí, un pilar de hierro del fondo del mar se convierte en el bastón Ruyi, que crece y se encoge a su voluntad. Esa misma noche, tras brindar con sus nuevos hermanos jurados, su alma es arrastrada al Inframundo, y él borra su nombre y el de sus amigos del Libro de la Vida y la Muerte.
19 páginasEpisodio 4
Me contrató el Cielo… para cuidar caballosBimawen y el Gran Sabio Igual al Cielo
Invitado al Cielo, Sun Wukong recibe el cargo de Bimawen, encargado de los caballos celestiales. Trabaja día y noche sin dormir, hasta que descubre que su puesto es el más bajo de todos: ni siquiera tiene rango. Furioso, vuelve a la Montaña de Flores y Frutos y se proclama el Gran Sabio Igual al Cielo. Derrota al ejército celestial, y Nezha es el primero en llamarlo por ese nombre. Pero lo que el Cielo le concede al final es solo un título grandioso y vacío.
19 páginas