¿Quién es Amaterasu?
La diosa del sol que gobierna el cielo
Amaterasu-Ōmikami
Amaterasu-Ōmikami es la diosa del sol en el Kojiki y la soberana de Takamagahara, la Alta Llanura Celestial donde habitan los dioses. Nació del ojo izquierdo de Izanagi cuando este se purificó en el agua tras volver de Yomi, la tierra de los muertos. Junto con Tsukuyomi y Susanoo forma el grupo de los «tres hijos nobles».
Cuando su hermano Susanoo sube al cielo, sospecha que viene a arrebatarle su reino y lo espera armada. Tras el juramento ritual entre ambos (ukei), sigue disculpando los desmanes de su hermano, hasta que la muerte de una tejedora la lleva a encerrarse en la Cueva Celestial de Piedra, y el mundo queda a oscuras. Una vez que los dioses logran sacarla con astucia, proclama que la tierra debe ser gobernada por sus descendientes: entrega un espejo a su nieto Ninigi, le ordena venerarlo «como si fuera mi propia alma» y lo envía a la tierra.
Se la considera la antepasada de la familia imperial japonesa y se la venera en el santuario interior (Naikū) del Gran Santuario de Ise.
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Episodios en los que aparece6
Episodio 2
«No mires», le pidióIzanagi e Izanami en Yomi, la tierra de los muertos
Izanami muere al dar a luz al dios del fuego, y su esposo Izanagi baja a la tierra de los muertos para traerla de vuelta. Ella le pide una sola cosa: que no la mire. Él rompe la promesa. Con una gran roca entre ellos, se juran muerte y nacimiento y se separan para siempre. Después, cuando Izanagi se purifica en el agua, nacen los dioses del sol, la luna y la tormenta.
19 páginasEpisodio 3
Su hermana lo esperaba con armadurael juramento de Amaterasu y Susanoo
Expulsado por su padre, Susanoo sube al cielo para despedirse de su hermana Amaterasu, pero ella lo recibe armada para la batalla. Para probar su inocencia, hacen un juramento sagrado y cada uno hace nacer hijos. Susanoo grita «¡Gané!» y empieza a causar destrozos, y su hermana lo sigue defendiendo. Pero cuando muere una joven tejedora, Amaterasu, llena de miedo, se encierra en la cueva de piedra.
19 páginasEpisodio 4
El día que el mundo quedó a oscuras, los dioses rieronAma-no-Iwato
Cuando Amaterasu, la diosa del sol, se encierra en una cueva de piedra, el mundo se hunde en la oscuridad. Los dioses celebran una fiesta frente a la puerta y, con risas, traen de vuelta la luz. Pero Susanoo, el hermano que provocó las tinieblas, es el único que no puede reír. Expulsado a la tierra, se detiene al oír un llanto que llega desde río arriba.
19 páginasEpisodio 5
Para vencer a una serpiente, primero emborráchalaYamata no Orochi
Expulsado de Takamagahara y convencido de que lo ha perdido todo, Susanoo baja a Izumo, junto al curso alto del río Hi. Allí encuentra a un matrimonio de ancianos que, año tras año, ha perdido a sus hijas ante Yamata no Orochi, y a la menor, Kushinadahime, que espera su turno con calma. Susanoo la convierte en un peine y la lleva en el pelo, hace preparar un sake refinado ocho veces y emborracha a las ocho cabezas hasta dormirlas para cortarlas una a una. En plena batalla atrapa en el aire el peine que estaba por caer, y dentro de una cola encuentra una gran espada. Por primera vez entrega algo por voluntad propia: se la ofrece a su hermana Amaterasu. De vuelta en Izumo, en la tierra de Suga, sonríe con el corazón sereno, ve nubes que brotan del suelo y canta a las ocho cercas que alza para su esposa.
20 páginasEpisodio 8
Sentado en la punta de una espada: «¿Cederás tu tierra?»La cesión de la tierra (Kuni-yuzuri)
Okuninushi ha protegido él solo la tierra que construyó con su mejor amigo. El cielo le envía un mensajero tras otro, pero ninguno regresa. El último en llegar es Takemikazuchi, un dios del trueno de pocas palabras que se sienta en la punta de una espada clavada en el mar. Tras una prueba de fuerza, el rey cede su tierra con una sola condición: un santuario cuyos pilares lleguen hasta el cielo.
19 páginasEpisodio 9
El gigante deslumbrante y la bailarina más pequeñael descenso del nieto del Cielo
Cuando el joven dios Ninigi se dispone a bajar a la tierra, un dios deslumbrante que ilumina el Cielo y la tierra le cierra el paso. Uzume, la más menuda de las diosas bailarinas, se acerca sola, con pasos de danza, y le exige que diga quién es. Ninigi desciende a la tierra con el espejo de su abuela en el pecho. Después, Uzume acompaña al dios guía hasta el mar y hereda su nombre.
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